El "PEPO" quedó imputado por "homicidio culposo doblemente agravado

Todo ocurrió a las 2.15 del último sábado, cuando la camioneta Honda CRV blanca que manejaba Rubén Darío Castiñeiras, alias “El Pepo”, se despistó y volcó en el kilómetro 8,500 de la ruta 63, a la altura de Dolores, rumbo a la Costa Atlántica. El trágico accidente se cobró la vida del trompetista de su banda, Ignacio Abosaleh y su manager, Nicolás Carabajal. El vehículo (con la patente JTC 710) pertenece a la mamá del cantante y tiene innumerables multas de tránsito, la mayoría por exceso de velocidad, que van de $1.035 a $7.458. En total, tiene once infracciones en Capital Federal, Campana, San Isidro, Don Torcuato, Lezama, La Plata y Dolores por $70.100. Al mismo tiempo, el músico tiene una deuda en la Ciudad por circular en áreas restringidas en determinados horarios. Dentro del auto, la Policía Científica de Dolores encontró una botella de vodka marca Absolut con menos de la mitad de su contenido. También había un vaso de plástico, un envase de jugo Cepita, una botella de agua, un blister de tamvinil e400 y un celular, el cual le pertenecería a Abosaleh que iba atrás y murió junto a Carabajal. Ambos no llevaban puesto el cinturón de seguridad.

Las pericias realizadas en la camioneta coinciden con la declaración de la corista, Romina Candias, la única sobreviviente al trágico accidente junto con El Pepo. Según la corista, todos venían consumiendo "vodka" arriba del vehículo antes de que despistara y volcara.

El Pepo y sus compañeros viajaban a la Costa para hacer un show en San Bernardo y otro en Villa Gesell, en el “Crazy Disco Bar”. Si bien el último show estaba programado para las 4.30 de la madrugada, la corista detalló que era el Pepo quien conducía el vehículo y que se bajó a comprar una botella de vodka en un kiosco de San Fernando.

En su descargo, al que tuvo acceso BigBang, la corista señaló que hasta el momento del trágico accidente iban tomando "destornillador" (mezcla de vodka con jugo de naranja) y aclaró que el músico tomaba "sorbos" de su vaso.

Según cuenta, vio venir el accidente y llegó a cubrirse con sus brazos. Antes -recordó- pasaron cerca de la tradicional Atalaya a comprar dos docenas de medialunas. Candias sufrió una fractura en el antebrazo y algunas escoriaciones en la mano derecha, pero no tuvo lesiones en sus miembros inferiores, por lo que pudo declarar sin problemas ante la fiscal. Tanto ella como el músico, llevaban el cinturón de seguridad puesto.

El Pepo sigue internado en el Hospital San Roque de Dolores. Si bien eligió no declarar en primera instancia, quedó imputado por "homicidio culposo doblemente agravado por la conducción imprudente, negligente, y antirreglamentaria de un vehículo con motor y por ser más de una persona las víctimas fatales" en concurso ideal con "lesiones culposas doblemente agravadas".

La causa de esta imputación tiene que ver con que la corista declaró que el Pepo venía consumiendo alcohol. Además, el pedido de detención es debido a que tiene antecedentes penales por lo que, en caso de una sentencia, deberá ser de cumplimiento efectivo. Para la fiscal Verónica Raggio, el cantante condujo a alta velocidad en una zona de neblina.

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